Desde tiempos inmemoriales, desde los orígenes de la raza blanca, nuestra estirpe ha enfrentado las agresiones de un medio agreste, de animales feroces y de temibles pueblos de color oscuro, desde los jinetes de raza amarilla que asolaban desde la estepa rusa, hasta los moros que invadieron y controlaron la península ibérica, cuna de nuestra memorable sub-raza mediterránea.
Siglos de guerras nos legaron gloriosas historias que aun están plasmadas en los libros (aunque redactadas de manera que parezcamos ser los victimarios de todos los pueblos de la humanidad). Pero aquellas historias ahora son solo eso, recuerdos, desde el Sur del Mundo veo con pena y rabia como mis hermanos raciales han perdido su espíritu, como aquellos pueblos otrora guerreros yacen entregados a un destino de destrucción, los veo con semblantes mustios, llenos de vergüenza, contaminados con el oprobio falso enquistado en su alma por el enemigo de los pueblos para castrar su alma.
La actual realidad es horrible, los hombres blancos están siendo victimas voluntaria de razas salvajes e inadaptadas, lamentablemente se sienten como purgando los pecados de sus predecesores, como si llevar un poco de civilización a África hubiese sido un pecado, y como si haber bendecido el mundo con el genio creador y la inventiva blanca fueran causa de vergüenza.
Por toda Europa se pueden ver las caras simiescas de los africanos, que exigen derechos, también se puede ver a los más prolíficos cerdos traidores que jamás ha conocido la humanidad (después de los Judíos…), los hombrecillos de las ONG antirracistas, promotores de la degeneración genética de nuestra raza, podridas cucarachas sin honor que venden su pasado y nuestro futuro por unas pocas monedas salidas de las bocas de las víboras con kipa en la cabeza.
En España la población se arrellana acorralada en los sillones de sus casas, atemorizadas por los musulmanes que odian a los Españoles por su realidad racial y cultural, por tener un incomparable palmares en combate contra sus hordas, y nadie hace nada, a nadie parece importarle, salvo a los de siempre, a esos jóvenes guerreros que han estado en todas las épocas que las circunstancias lo han pedido, a esos semidioses que cual avataras llegan a un mundo podrido a cambiar la situación: Los jóvenes NS, NR e identitarios, en Francia e Inglaterra la situación no es mejor, por lo menos en Rusia la población autóctona (sobre todo la juventud) se trata de defender de la colonización forastera a pesar de ser acusados de “matones” por los cultivadores de la degradación, como si el defenderse fuera un delito.
Ya es hora de hacer algo hay que dejarse de medidas suaves, o luchamos fuerte o desaparecemos, así de simple y así de brutal, tiempos extraordinarios requieren de medidas extraordinarias, contra el individualismo, SOLIDADARIDAD RACIAL.
Dios Barbado.


